GUÍA DE ROMA PARA PATEANTES INQUIETOS (I)
Comienzo una pequeña serie de artículos en los que intentaré contaros lo que vimos y anduvimos en la Roma Eterna de los Césares y los Papas. Como todavía no me he pasado a Flickr pro (ni creo que lo haga próximamente) estoy subiendo algunas fotos a mi cuenta para poder compartirlas con algunos grupos, el resto las podréis ver aquí y en el enlace correspondiente al día en cuestión. En este caso
![]() |
| Roma. Día 1 |
El viaje surgió de repente y nos plantamos en Roma con un plano de la ciudad y alguna información sacada de internet. Lo bueno de ir a tu "bola" en una ciudad como Roma es que los circuitos los vas planeando a medida que caminas por las calles, lo malo es que cuando quieres darte cuenta te has salido del mapa.
Comenzamos nuestro peregrinaje por El Corso d'Italia camino de piazza de Sta. Trinita dei Monti a donde llegamos después de perdernos (en realidad fuimos un largo trecho en dirección contraria)y visitamos la iglesia. De allí bajamos la Scalinata y llegamos a piazza de Spagna y via Condotti. Nuestro pozo en un gozo. Las 9.30 y todas las tiendas de marcas fashion cerradas - las abren a las diez - así que esperamos un ratito hasta que abrieron. Un poco de shopping (uno de los colegas compró, yo no porque baja mi caché) y camino de piazza del Popolo. Descanso. Visita a las iglesias pertinentes y camino de la piazza de la Colona (donde está la columna de Marco Aurelio) y a la Fontana de Trevi (por el camino nos volvimos a perder).
Tras la foto de rigor tirando la monedita (esta vez eché una de dos € porque se ve que la otra vez que estuve en Italia tiré una de menor valor - era estudiante - y he tardado mogollón en volver). Tras una lucha titánica para poder salir de la Fontana, nos encaminamos hacia el Panteón (qué bonito, qué bonito) donde eché mano de mis maravillosos y nunca bien ponderados (ejem) conocimientos y di una lección magistral de técnica constructiva, materiales, significado e influencias. Hartos de mi erudición, nos dirigimos hacia piazza Navona y el primer museo que vimos de los "sienes y sienes" que hay en Roma, el Museo de arte Romano, del que desgraciadamente no tengo fotos porque se me olvido la cámara en la bolsa que tuve que dejar en una taquilla.
Después nuestros pies nos llevaban hacia el palacio Farnese, pero encontramos la encantadora piazza dei Fiori y nos aposentamos en una terracita para tomarnos nuestro preceptivo Martini rosso y reponer un poco de energías. Tras el capuccino olvidamos el palacio y nos fuimos hasta el Castell Sant'Angelo, antiguo mausoleo de Adriano, y nos metimos entre pecho y espalda el segundo museo del día. Desde allí, ya que estábamos con los mausoleos, nos fuimos a buscar el de Augusto y a comenzar el camino de regreso al hotel, pasando de nuevo por via Condotti para recojer las compras. Por cambiar un poco la ruta y no pasar por calles ya conocidas decidimos explorar un poco. Como no, nos perdimos y aparecimos en las Termas de Diocleciano.
Las anécdotas del día fueron:
a) La camarera del bar donde comimos reconoció que éramos españoles porque uno pidió spaghetti carbonara y ensalada mixta. Carcajadas generales y cambio de menú para no desentonar.
b) En piazza Barberini otros españoles nos confundieron con italianos y nos preguntaron cómo llegar a piazza Navona, a lo que ni cortos ni perezosos sacamos nuestro planito de 50x50 y se lo indicamos ante su cara de estupor. Os podéis imaginar las risas.
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: Isra
Fecha: 29/08/2007 20:21.






